- La vocal ejecutiva del FOVISSSTE, Jabnely Maldonado Meza, analiza la recuperación de la atribución para la construcción de vivienda social
- La titular del Fondo de la Vivienda comparte que se trata de un paso histórico para devolver la vocación social y el principio humanista a la institución
La construcción de vivienda social forma parte de la historia del FOVISSSTE. Quizá muchos no lo tengan tan presente en sus recuerdos, pero en sus inicios el Fondo de la Vivienda del ISSSTE participó en la producción de vivienda para las y los trabajadores al servicio del Estado hasta que, a principios de los noventa, una modificación a su marco normativo cambió ese rumbo. El FOVISSSTE se transformó en un organismo dedicado exclusivamente al financiamiento y la construcción quedó en manos de desarrolladores privados.
A partir de ese momento, la institución perdió su vocación social y el enfoque humanista. Tuvieron que pasar 34 años para que, gracias al impulso y visión transformadora de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el FOVISSSTE recuperara esa atribución que tanta falta le hacía.
Vivimos un momento histórico que nos invita a mirar hacia delante, pero sin olvidar de dónde venimos y a quiénes servimos. Y en este contexto, la reciente publicación del nuevo Reglamento Orgánico del FOVISSSTE en el Diario Oficial de la Federación no solo actualiza nuestra estructura interna y el funcionamiento de la institución, sino que respalda la atribución para volver a construir vivienda social.
Recuperar esa facultad tiene un significado profundo para quienes laboramos en el servicio público. Desde que llegué al FOVISSSTE, hace año y medio, he escuchado durante las giras por los estados de la República Mexicana las vivencias de personas trabajadoras que han encontrado múltiples dificultades para acceder a una vivienda cercana a sus centros de trabajo, con servicios adecuados y condiciones idóneas.
Sin embargo, gracias al Programa de Vivienda para el Bienestar, el Fondo participará con la construcción de 100 mil casas nuevas destinadas a quienes perciben entre uno y dos salarios mínimos. Se trata de una responsabilidad que asumimos con la convicción de que la vivienda es un derecho, no un privilegio, y que el Estado debe contribuir a hacerlo efectivo.
Nuestro compromiso es y seguirá siendo garantizar que las y los trabajadores al servicio del Estado tengan las mismas oportunidades de acceder a una vivienda adecuada que, además, cumpla con los criterios internacionales establecidos por Naciones Unidas y que están relacionados con la infraestructura, ubicación, habitabilidad y accesibilidad, entre otros.
Así, la publicación del Reglamento fortalece la configuración y operación del Fondo con la incorporación de áreas especializadas, como la Subdirección de Vivienda, que nos permitirá avanzar en esta labor.
Será en las próximas semanas cuando veremos los pasos iniciales de este nuevo camino cuando coloquemos la primera piedra en el estado de Puebla. Las y los invito a estar muy pendientes de esta etapa que traerá beneficios a miles de familias mexicanas.



